Dos horas en contacto con la naturaleza hacen felices

Jacob Smith

Updated: 26 Mayo 2026 ·

Dos horas en contacto con la naturaleza hacen felices

La naturaleza es maravillosa, como bien se sabe. Un estudio de la Universidad de Exeter Medical School nos explica que la naturaleza también tiene poderes extraordinarios y que pasar dos horas en semana inmersos en la naturaleza es un remedio para nuestra salud y, no solo eso, también para nuestra felicidad.

Dos horas en contacto con la naturaleza: el estudio

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foto de travel.thewom.it

El equipo de investigadores de la Exeter Medical School ha logrado cuantificar la cantidad mínima de horas en la naturaleza que necesitamos para sentirnos más sanos y felices. Solo se requieren dos horas en la naturaleza para aprovechar todos sus beneficios.

No es necesario caminar mucho o programar excursiones, aunque caminar proporciona otros beneficios que no deben subestimarse, sino que basta con permanecer tumbados o sentados en completo relax en la naturaleza.

Los resultados del estudio fueron publicados en Nature, en la sección Scientific Reports y muestran que se benefician del contacto con la naturaleza personas de todas las edades, con problemas de salud y sin ellos. La muestra analizada consideró a 20.000 ingleses diferentes por edad, sexo, profesión y zona de residencia. Al ser entrevistados por los investigadores, se observó que uno de cada cuatro, entre aquellos que en la semana anterior no habían pasado tiempo en contacto con el verde, afirmaba tener problemas de salud.

Casi la mitad de las personas que no habían estado en contacto con la naturaleza declaraban además sentirse insatisfechas con su vida. Los participantes del estudio que habían pasado al menos 120 minutos en un parque o en una zona verde demostraron estar más sanos y más satisfechos con su existencia: solo uno de cada siete declaraba problemas de salud y uno de cada tres insatisfacción.

Una mejora del bienestar general, el estado de ánimo y la salud fue observada en todos los participantes del estudio que habían estado al menos dos horas en contacto con la naturaleza, independientemente de la zona de residencia, la edad, el trabajo y el sexo.